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24 Jul 2020

Proyecto Herman@ Mayor, un claro ejemplo de ayuda a los demás

Si hablamos de proyectos que persiguen cambiar vidas tenemos que hablar de “Herman@ Mayor que estudia contigo”, una iniciativa que surgió durante la cuarentena y cuenta con el valor añadido de conseguir, en tiempos de pandemia, sacar el lado más humano de las personas.

La finalidad ha sido poner en contacto a estudiantes de la Escuela de Arquitectura, Ingeniería y Diseño de la Universidad Europea, con estudiantes de primaria o E.S.O que necesitasen ayuda con el estudio de las Ciencias durante el estado de alarma.

Los primeros momentos del confinamiento fueron complicados para todos, pero Juan José Escribano Otero, profesor y uno de los responsables del proyecto, cogió esta complicación y creó de ella una motivación: “Nadie sabía qué había que hacer exactamente, ni teníamos ningún referente que nos sirviera de ejemplo. Pero pronto se puso de manifiesto un punto de fricción: los niños y niñas que ya iban solos al colegio. Al final, no eran tan “mayores” ni tan independientes cuando les tocaba enfrentarse al confinamiento y a sus propios estudios como aparentaban cuando iban andando al colegio o a montarse en la ruta. Y muchos padres y madres no estaban tan preparados como creían para ayudarles con las tareas del colegio, especialmente en las relacionadas con el área de Ciencias, “ya no se acordaban” de lo que era una ecuación, una reacción química o la segunda ley de Newton”.

En este contexto, Rosa María Rodríguez, profesora y también responsable del proyecto, apunta más detalles de su nacimiento: “Surgió por el hecho de que yo misma tengo hijos en edad escolar y puedo ayudarles si lo necesitan, pero me di cuenta de que otras familias no tenían recursos o tiempo para dedicar a sus hijos y se encontraban agobiados por la situación. Entonces pensé que había que buscar un modo para dar apoyo en esos momentos de tanta incertidumbre. Se me ocurrió la idea y la lancé a los compañeros del departamento. Juanjo enseguida se ofreció a ayudarme”.

Escribano y Rodríguez ataron cabos y llegaron a la conclusión de que los y las estudiantes de ingenierías tienen estos conceptos muy asentados. “Además, son altruistas, tienen ganas de echar una mano, de mejorar el mundo, de ayudar. Pero, encerrados en casa, ¿cómo podían hacerlo? Pensamos que quizás ofreciendo su tiempo para compartir esos conocimientos, sencillos en ingeniería y complicados en primaria y secundaria, era un buen camino”.

El proyecto salió a la luz y muy pronto recibió una treintena de “manos levantadas” dispuesta a ayudar. Fue así cómo surgió Herman@ Mayor, que promovía la idea #quedateEnCasa, pero no te quedes parado, sigue estudiando, sigue colaborando y sigue haciendo un presente mejor para un futuro de fábula.

Ana de la Calle, estudiante de cuarto curso del grado de Ingeniería de Sistemas de Telecomunicación, ha sido una de las muchas personas que se han movido para aportar su granito de arena como “hermana mayor”: “Cuando recibí la primera noticia fue como ver un rayo de luz en plenas tinieblas: este proyecto y mis circunstancias eran idóneas para poder implicarme. La situación que estábamos viviendo nos superaba por completo. En mi caso, era mucha la impotencia por querer ayudar en lo que fuese pero no tener la oportunidad. La comunidad educativa en su conjunto ha tenido que hacer un trabajo extraordinario y aún así el problema con la educación y el confinamiento era evidente. Herman@ Mayor es una buena forma de minimizar ese problema”.

Una labor que también resalta Rodríguez: “Encontrar en el entorno laboral espacios de apoyo y colaboración en iniciativas así creo que muestra una humanidad y escucha que a mi modo de ver son cada vez más importantes. Y mostrarlo es también un modo de educar a nuestros estudiantes”.  

Universitarios que ayudan con los estudios a sus desconocid@s herman@s menores, una colaboración que aporta competencias transversales e interpersonales, además de profundizar en aptitudes de responsabilidad, planificación, empatía, adaptación al cambio, trabajo en equipo, autocrítica, capacidad de análisis y de síntesis, y mucho más en palabras de Ana de la Calle: “A nivel personal me ha servido para reafirmarme en uno de mis principios más claros: no somos nadie si no nos ayudamos entre nosotros. Era una aportación que, de hecho, necesitaba. Si pudiera definir en una sola palabra lo que me ha hecho sentir este proyecto diría…HUMANA”.

Y tú, ¿quieres formar parte de esta historia? También puedes contarnos tu propia experiencia o pedirnos información en: voluntariado@universidadeuropea.es.