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26 Jun 2020

Carrera contrarreloj frente a la COVID-19: vacunas y nuevos tratamientos

Moderados por Daniel Hormigo, decano de la Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud de la Universidad Europea, los tres narraron sus experiencias en primera línea de batalla, durante las peores semanas de la pandemia, y se mostraron optimistas respectos a los avances en la vacuna contra el nuevo coronavirus: “Hay proyectos muy avanzados, pero lo difícil es producir todas las dosis que hacen falta”.

“La capacidad de nuestro servicio, acostumbrado a atender a una treintena de pacientes cada día, se vio desbordada, y tuvimos que reaccionar muy rápido con equipos multidisciplinares. Nos reuníamos a las ocho de la mañana y a las cuatro de la tarde, centrándonos en los dos cuellos de botellas en que se habían convertido la UCI y las Urgencias. Yo dejé de ver pacientes para coordinar todo, y fuimos aprendiendo a manejar la situación y a cambiar también los criterios de ingreso porque no todos los casos revestían la misma gravedad, así que derivamos a muchas personas a su casa” (…) “Ojalá hubiéramos conseguido salvar más vidas, pero sí que evitamos muchas muertes”. El testimonio del doctor Daniel Carnevali, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Quirón Pozuelo y coordinador del equipo médico que gestionó la crisis del COVID-19, ofreció momentos de gran intensidad, como cuando el también profesor de la Universidad Europea vaticinó que “las secuelas para toda la sociedad serán más importantes que las meramente médicas.”

La doctora Olga Delgado, jefa del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Son Espases de Palma de Mallorca y presidenta de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, revivió con emoción los días en que “faltaban medicamentos para los pacientes que se encontraban en estado crítico. Eso fue lo peor. La gestión de Farmacia se convirtió en imprescindible y condicionó el que se pudieran llevar a cabo unas operaciones u otras. Fue el momento en que más he sufrido, aunque también hubo muchas cosas positivas, como las medidas que tomamos para organizar el envío de medicamentos a domicilio, o la colaboración con la industria y todas las donaciones que hicieron las compañías farmacéuticas que la integran.”

Una de las compañías referidas es el gigante Bristol-Myers Squibb. Roberto Urbez, el director general en España y Portugal, que además es vicepresidente de la patronal Farmaindustria, reveló “la angustia que sentimos en muchos momentos ante la posibilidad de que a los enfermos les faltaran sus medicamentos. Nosotros tenemos, por ejemplo, más de 3.000 pacientes que participan en ensayos clínicos. Nos volcamos en ellos, igual que en los sanitarios, y luego en otros colectivos vulnerables como los niños en situación de pobreza, sin colegio y sin la posibilidad de recibir una alimentación correcta, o los ancianos. Nos focalizamos en todos ellos a través de Save the Children, Cáritas o UNICEF.

En cuanto a la llegada de la vacuna contra el COVID-19, los tres se mostraron esperanzados. “Hay estudios prometedores ya en fase 3 por parte de grandes compañías. El reto de los gobiernos y las farmacéuticas es que se pueda producir para toda la población”, según Urbez. Y el doctor Carneviali apostilló: “Ahora hay que priorizar y centrarse en las vacunas más prometedoras”. La doctora Delgado les dio la razón y advirtió que “las mutaciones y variantes del virus nos tienen que permitir garantizar la eficacia. La vacuna tiene que seguir al COVID; no puede ir por delante”.